Despierta el bosque de cemento
sobre alas de un vuelo nocturno,
mientras la noche devora al día.
¡Qué ganas de saltar!
Mientras la taranta pica el corazón y hechiza,
¡Veo un mundo en tus ojos!
Una pandereta alivia el tormento, lo limpia,
muerde los flancos tuyos, la Taranta
Descalza, salvaje, baila
y el alma, por fin, se desahoga.
Pica, muerde la Taranta.
Pica, muerde la Taranta.
Pica, muerde la Taranta.

